Un joven de londinense de 15 años llega a su habitación y se encuentra con un sobre encima de su cama, no pierde tiempo y lo abre, dentro del había una carta.
“The sky 1 november 2010
Querido Clauss:
Como se siente, dímelo hermano por favor, como se siente el poder amar el poder soñar e imaginar, como se siente un cálido abrazo materno, como se siente jugar con tu padre y6 ser su pequeño ayudante, dime como se siente jugar con tus amigos, como se siente tocar la piel, besar una boca, mirar unos ojos y hablar al oído; dímelo te lo pido hermano, a pesar de que no existo, de que nunca naci, te lo pido hermano por favor, no sabes como deseaba poder jugar contigo, poder abrazarte y protegerte e incluso el pelear contigo, mientras nuestra madre me escondía bajo su delantal de colegio, no te imaginas lo mucho que pensaba en lo que realmente significa la vida, pensaba en tener un hermano, una madre, un padre, amigos, enemigos y una novia, un hijo, una hija y nietos, un yerno y una nuera, una casa grande pero modesta, un perro juguetón, pero bueno culpa tuya no es, sino de una adolecente que confió mucho en su novio, y de unos abuelos que no comprendieron. Bueno mi tiempo se está acabando.
El que siempre te querrá aunque nunca nació,
Tu hermano que jamás nombre tuvo.
N.N.
PD: por favor contesta estas preguntas en la misma hoja en la que te escribí mi carta y regrésala a la tumba de nuestra madre en el mismo sobre en el que te la envié”
El chico londinense llamado Clauss no perdió tiempo en otra cosa, y se puso a escribir la carta que le enviaría a su hermano, su corazón latía rápido y cuando su ligera pluma acabo de torturar al pobre papel reposo en su lecho, a primera hora del día siguiente, le dio los últimos toques, se puso su abrigo de cuero, y sus botas, y fue al cementerio general londinense a “ver” a su madre y reposo el sobre en la fría tierra que tenía como título “R.I.P. Cassie Joanna Williams Loumbre” y regreso a su casa.
Del otro lado, un niño de rosadas mejillas, fríos dedos y rubia cabeza abrió el sobre con entusiasmo y comenzó a leer.
“London 2 november 2010
Querido hermano:
Dime como se siente, por favor, el no existir, que en este mundo cruel, cualquiera desearía estar en tu lugar, pero antes contestare tus preguntas; el poder amar no lo sé, el amor de verdad, dejo de existir mucho antes de que yo naciera, el soñar es muy difícil en estos días, tal vez si unos 13 años te podría contestar esta pregunta, mi madre murió el día que nací así que nunca me abrazo, mi padre no juega conmigo está muy ocupado con Elizabeth su nueva mujer, ella tiene dos hijas, pero tampoco juegan conmigo, es más, me detestan; jamás he besado una boca o hablado al oído, mi piel solo ha sido tocada para ser golpeada y a los ojos que miro solo me responden con odio y amargura, en estos tiempos la amistad sincera, es muy difícil de hallar, todos quieren engañarte y hacerte daño. Créeme cuando te digo que yo también deseaba ser tu hermano, pero de que no nacieras me alegro, no creas que son por mí, sino por ti mismo.
El que aunque nunca te vio, pero por siempre te amara y solo desea ir a acompañarte
Tu hermano
Clauss
PD: te adjunto una carta que Mamá escribió para ti, creí que estaba loca pero ahora entiendo, no sé si también te llegara, pero vale intentar”
El rubio quinceañero no dudo un segundo en sacar la otra carta que había en el sobre, y la leyó con ojos de niño de 5 años.
“London 24 september 1995
Querido hijo:
No pienses que te escribo esta carta para hacerte llorar, o para decirte que no hice nada malo, lo que hice ya lo hice, y aunque me arrepienta no puedo cambiar el pasado, la verdadera razón por la que escribo esta carta es para pedirte que me disculpes; tienes que admitir que para una niña de 14 años no es fácil cuidar un bebe, y además no quería traerte a un mundo al que llegaría solo a sufrir y lamentar, aunque no llegue a conocerte, te amo, y ahora en m mi lecho de muerte solo puedo pensar en ti y en el bebe que acabo de dar a luz se llama Clauss, espero que algún día puedas hablar con él, mi esposo, tu padre, no me dejara seguir escribiendo mucho mas, así que solo te digo, lo que hice solo lo hice porque mis padres, y Morris (tu padre), no me dejaron otra opción, bueno es hora de que me despida, quiera dios que cuando este del otro lado pueda hablar contigo en persona.
Te amó, te ama y te amara por siempre
Tu madre
Cassie Williams
PD: espero que cuando por fin mi hijo te entregue esta carta, ambos podamos descansar en paz, ah… se me olvidaba tienes un nombre, no creas que no, te llamas "Philipp”
Cuando termino de leer esta carta, el chico rubio de rosadas mejillas, pudo por fin ir a la Luz, con una lágrima que recorrió rápidamente sus mejillas y un susurro que se identifico como un “Philipp”.